Los días sin tiempo

(In English below)

20150304_095405_1
Pasan días y horas en los cuales me la paso con el monitor y el cuaderno frente a mi, el cursor titilando y el lápiz inmóvil, mis ojos leyendo y releyendo, esperando alguna inspiración de algún lado, que pase algo o alguien que haga bajar en palabras todos los pensamientos que ocurren por dentro. Pero sigue pasando el tiempo y nada ocurre o mejor dicho, todo ocurre pero no logro expresarlo. A veces temo haber perdido el don del cual varios me han hablando, temo haber perdido conexión con las entrañas que inspiran mi ser, temo haber perdido contacto con el mundo inspirador. ¿Será porque de un día para otro dejé de viajar y viajando lograba aquellas maravillosas conexiones? Quizás sea también porque mis conversaciones se han banalizado y mis intereses se enangostaron. Intento convencerme de que no es así porque de serlo mi vida perdería completamente el sentido.
Por otros momentos siento que mi vida está en pausa, envuelta en una neblina, como la actual en Buenos Aires, donde los días y las noches son grises, las personas son grises, los acontecimientos grises también, y todo a mi al rededor parece perder color. De vez en cuando, siento a la gente más ausente, por momentos un poco más triste.
Llego a casa, entro a mi cuarto y busco un libro para hojear antes de irme a dormir. Pero mis recuerdos se entorpecen y enturbian mi cabeza. Recuerdo cuando estaba tomándome el primer avión, recuerdo algunos detalles, las facciones de las personas, algunas frases y trayectos, olores, sabores, sensaciones perdidas que espero algún día encontrar. Recuerdo algunos rostros, ojos negros envolviéndome, brazos fuertes, sonrisas embriagadoras y palabras encantadoras. Algunas expresiones que todavía permanecen pero se hacen cada vez más distantes y temo algún día olvidar. Recuerdos y más recuerdos que entorpecen mi vida con esta nostalgia que no me deja dormir. Y más páginas llenas de palabras que parecen estar en blanco para mi atención desconsolada. Me pregunto cuánto tiempo más llevaré así, andando por una vida llena de nada y llena de todo al mismo tiempo, andando en la agonía de esta insoportable levedad de ser.



Days with no time

Days  and hours go by sitting with the monitor and a notebook in front of me, the text cursor twinkling and an immovable pencil, my eyes reading and rereading, waiting for some inspiration coming from somewhere, for anyone or anything to happen that can make me put in words all the thoughts that occur inside of me. But time keeps going by and nothing happens or rather, everything happens but I can’t express them in words. Sometimes I fear to have lost the gift of which several people have talked to me about, I fear to have lost connection with the entrails that inspire my being, I fear to have lost contact with the inspiring world.  Is it because from one day to another I stopped traveling and traveling was where I obtained those wonderful connections? Perhaps it’s also because my conversations have gone thoroughly banal and my interests narrowed. I attempt to convince meyself that it is not, thus, my life would lose completely its sense.  

By other moments I feel that my life is in pause, surrounded in a fog, like the one right now  present in Buenos Aires, where days and nights are gray, people are gray, events go gray as well, and everything that surrounds me seems to lose its color.

From time to time, I feel people quite absent, per moments a little sadder. I arrive home, enter my room and search for a book to leaf through before going to sleep. But my memories get stuck and cloud my head. I remember when I took my first flight, remember some details, the factions of the people, some phrases and passages, scents, flavors, lost feelings that I hope I get to find someday. Remember some faces, dark eyes surrounding me, strong arms, intoxicating smiles and charming words. Some expressions that still remain but seem more and more distant and I fear someday to forget. Memories and more memories that obstruct my life with this nostalgia that does not let me fall asleep. And more pages full of words that seem to be in blank to my inconsolable attention. I ask myself how long will I stay like this, walking through a life filled with nothing and filled with everything at the same time, walking through the agony of this unbearable slightness of being.

Anuncios

Caminante

Hace unos días, con mi gurú filosófico hablamos de cuestionarnos; de qué está bien y qué está mal; de la coherencia, o falta de la misma, entre lo que algunos dicen y piensan, hacen y transmiten; de cómo hacer para vivir una vida llena de nada.

Éste no es más que un momento de reflexión. Se me dificulta la transcripción de tantos pensamientos, pues no hay palabras para describirlos, no hay formas concretas ni respuestas correctas. Es la vida quien me presenta los concurrentes cuestionamientos a través de hechos, de personas, de conversaciones, de momentos que ocurren a lo largo de mi vida. Por momentos creo llegar a una conclusión pero si llegase a la conclusión entonces no seguiría viva porque creo que de esto se trata mi vida: de cuestionarme, de llegar a lo profundo de las cosas (sobre todo de las personas), de buscar y tal vez nunca encontrar pero seguir buscando porque en la búsqueda están las respuestas, de abrir los ojos, las orejas y todos mis sentidos para desplegar mis alas y volar.

Creo en alguna otra vida haber sido un ave que ha dejado sus plumas por diferentes partes del mundo y ahora vengo acá a recolectar aquellas plumas para reconstruir mis alas y volver a volar, y tal vez con cada búsqueda encuentro alguna y seguramente para mi hallazgo se requiera el mayor amor del Universo porque estoy convencida que sin amor no se puede vivir y sin amor no habrían hallazgos ni creaciones ni plumas ni aves ni seres humanos ni planetas donde habitar pero no lo sé, no dejan de ser más que cuestionamientos que ocurren en mis circuitos neuronales y llevo conmigo a donde sea. ¿Está bien? ¿Está mal? ¿Quién sabe? ¿Y quién podrá decirme si es correcto o incorrecto? Entonces utilizo mi propio juicio, acompañado de experiencias. Y así vivo. Una vida en base a pruebas y errores. Pruebas que enfrento y errores que cometo para comprender, atravesar y crecer. Entonces “qué está bien y qué está mal” son preguntas que llevaré siempre conmigo y con estas preguntas adentro descubro que las vidas son múltiples, mi vida tiene múltiples vidas por vivir. Cuales quiera yo utilizar. Hoy me cuestiono. Y así vivo. Siendo ésta, con amor, mi raison d’étre.

¿Cómo hacer para vivir una vida llena de nada? Viviendo. No hay camino. Yo camino por donde quiera. Viviendo una vida llena de nada. O llena de todo si así lo deseo. Como decía Machado: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

image2